Crónica: ABOGADO FRANCOTIRADOR FUE PAPA
El terrible francotirador, que mantuvo en vilo durante varias horas a uno de los más exclusivos barrios porteños, fue papá. Gabriel Novaro, -que fue detenido en junio, en Barrio Parque, al ser baleado por la policía y herido tras permanecer más de ocho horas atrincherado en su casa con armas de guerra y amenazando con disparar contra los uniformados -fue llevado a la Clínica Suizo Argentina, donde su pareja dio a luz.Fuentes del centro médico confirmaron que allí se encontraban internados -en habitaciones contiguas-la modelo Virginia Kelm, que recientemente diera a luz a un bebé de casi 3,300 kilogramos, y su pareja, el abogado Gabriel Novaro. Novaro, el 27 de junio, fue herido de un balazo en el abdomen al ser reducido por integrantes del grupo elite GEOF, de Policía Federal, que irrumpieron en su casa de Barrio Parque, donde estaba armado con un fusil FAL con mira telescópica y lanzagranadas.
El abogado se había atrincherado en su casa, luego de visitar y amenazar de muerte a un albañil que le había realizado refacciones en su vivienda. La policía voló la cerradura de la puerta principal y la abrieron de un golpe, tiraron una granada acústica que lo aturdió, pero eso no impidió que el abogado disparara un cargador y medio con un fusil M-16. Pero la furia se le terminó con un balazo en el abdomen. Herido, Novaro fue trasladado al Hospital Fernández, donde se le debió extirpar un riñón.
Novaro ya había protagonizado varios incidentes. Varios vecinos lo denunciaron por haberlos atacado a tiros a ellos y a sus mascotas. Por tal razón, en setiembre del año pasado un juez ordenó que le allanaran la casa en el marco de una investigación por "abuso de armas". Pero Novaro se atrincheró durante tres horas y evitó que la policía ingresara. Una semana después hubo una nueva denuncia en su contra, esta vez por amenazas a una médica, por lo que la policía ingresó a su casa.
El abogado armó su carrera haciéndoles juicios a compañías de seguros representando a presuntas víctimas de accidentes de tránsito. En marzo del 2005 fue procesado por "estafa". En setiembre de 2006 entregó en el RENAR siete armas -entre ellas una itaka- con permisos vencidos, y había perdido su condición de legítimo usuario. En junio del presente año trató de gestionar un nuevo permiso, presentando un certificado de una psicóloga que aseguraba que estaba en condiciones de tener armas. Por supuesto el organismo oficial se lo rechazó.
En el día que fue herido, la policía le secuestró a Novaro un fusil M-16, una pistola Glock 9 milímetros y una Astra calibre 6,35, a nombre de un amigo. A lo mejor ahora sienta cabeza y deja las armas para la crianza de su hijo.