13 de agosto de 2007

Crece el temor por los rehenes surcoreanos en Afganistán

KABUL.- En medio de una creciente tensión e incertidumbre por el futuro de los 21 surcoreanos secuestrados hace casi un mes por los talibanes en Afganistán, los rebeldes pospusieron para hoy la liberación de dos rehenes que se encuentran enfermas, que se esperaba para ayer.

La decisión de los insurgentes volvió a desatar el temor por la suerte de los rehenes -18 de ellos mujeres-, varios de los cuales estarían enfermos y sin la atención médica necesaria. Los talibanes ya mataron a dos rehenes y amenazan con continuar con las ejecuciones.

Los rebeldes dijeron que el motivo de su marcha atrás habían sido los obstáculos de última hora surgidos durante las negociaciones directas que, por tercer día consecutivo, mantuvieron ayer dos delegados de los talibanes con una misión llegada de Corea del Sur.

Un total de 23 misioneros surcoreanos, todos pertenecientes a la iglesia presbiteriana de Saem-Mul, fueron secuestrados el 19 de julio mientras circulaban por la peligrosa ruta que une Kabul con la ciudad de Kandahar. Es el mayor grupo de extranjeros secuestrado desde la caída de los talibanes, a fines de 2001.

Los captores exigen, a cambio de su liberación, la excarcelación de un número similar de rebeldes, una condición que el gobierno de Kabul se niega a cumplir, con el argumento de que alentará más secuestros.

Como medida de presión sobre el gobierno, los extremistas, que también exigen la retirada de las tropas surcoreanas de Afganistán (anunciada ya para fin de este año), ejecutaron a dos rehenes, ambos varones, a fines de julio.

El caso provocó una gran conmoción en Corea del Sur y dejó al gobierno de Seúl bajo una fuerte presión para que logre la libertad de los rehenes.

Como "gesto de buena voluntad", los talibanes anunciaron anteayer la liberación de dos mujeres enfermas. Sin embargo, los rebeldes inclumplieron los dos anuncios previos. Primero dijeron que habían sido liberadas anteayer, y después afirmaron que serían dejadas en libertad ayer.

Un vocero de los talibanes, Qari Yusif Ahmadi, dijo que, a pesar de ciertas demoras imprevistas, los rebeldes mantienen su intención de liberar a las dos rehenes enfermas, como señal de su buena voluntad de cara a las negociaciones con los surcoreanos.

Por su parte, Mirajudding Pattan, el gobernador de la provincia sureña de Ghazni, donde se llevan a cabo las negociaciones, dijo que los talibanes le habían informado que las dos mujeres serían liberadas hoy.

Hasta ahora, Kabul apostó por tratar de convencer a los extremistas de que liberaran a las mujeres del grupo, con el argumento de que es "infame" para el islam mantenerlas como rehenes.

Afganistán se niega a liberar a talibanes, después de haber sido fuertemente criticado -sobre todo por Estados Unidos- cuando excarceló, en marzo pasado, a cinco rebeldes a cambio del periodista italiano Daniele Mastrogiacomo.

Descartada esa alternativa, en Afganistán crecen las versiones sobre el posible pago de un rescate. El diputado oficialista afgano Mahmood Gailani dijo ayer que ésa era "la única opción" que quedaba.

En medio de la desesperación de los familiares de los rehenes, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que actúa como "facilitador" en las negociaciones, pidió ayer a los talibanes que permitieran a los cautivos enviar mensajes escritos a sus familias.