Clarín: Revuelo político en EE.UU. por la ley de espionaje a las comunicaciones
La nueva ley de espionaje electrónico estadounidense aprobada la noche del sábado -y que Clarín publicó en buena parte de la edición de ayer- autoriza la intercepción de todos los emails y los mensajes electrónicos enviados a Estados Unidos desde el extranjero sin necesidad de una orden judicial. Incluso si el email o la conversación sólo transita por el territorio norteamericano, por una fracción de segundo, podrá ser objeto de un monitoreo sin intervención judicial. Más aún: bajo determinadas condiciones, los mensajes enviados por ciudadanos norteamericanos hacia el extranjero tendrán el mismo trato.
Aprobada por la Cámara de Re presentantes por 228 votos contra 183, la nueva ley es una clara victoria para la Casa Blanca y para todas las agencias de inteligencia, especialmente la CIA, el FBI y la Agencia Nacional de Seguridad. Pese a que todas las organizaciones de derechos humanos consideran que esta ley viola el derecho a la privacidad, hubo 18 demócratas que la apoyaron.
"A mí me parece una desgracia que este Congreso, cuya mayoría es demócrata, haya aprobado esta ley", dijo a Clarín Carolina Fredericskon, la directora de la Oficina Legal de la Unión Norteamericana de las Libertades Civiles de Washington. "La nueva ley está basada en desinformación y en datos falsos de funcionarios del gobierno de Bush que quieren evitar el escrutinio del Poder Judicial".
Varios diputados demócratas, espantados por la actitud de sus colegas, explicaron que la ley socava la Cuarta Enmienda de la Constitución, que prevé que el gobierno puede interceptar comunicaciones sólo con autorización de un juez. "Esta ley conducirá al abuso de la privacidad de norteamericanos inocentes", dijo la diputada demócrata Jane Harman, mientras que el diputado Jerry Nadler denunció "el miedo que la Casa Blanca les infundió a algunos diputados demócratas diciendo que si no votaban a favor de la ley serían acusados de ser flojos en la lucha contra el terrorismo".
De hecho, todos los demócratas provenientes de estados conservadores que deben ser reelegidos votaron a favor de la ley. Más allá de las presiones de la Casa Blanca y del director de la Inteligencia Nacional, Michael McConnel, estos demócratas también se asustaron por los nuevos informes de inteligencia que comenzaron a circular la semana pasada sobre nuevas actividades de Al Qaeda en Pakistán y por la revelación del líder de la minoría republicana en el Congreso, John A. Boehner, sobre un fallo secreto judicial que complicó la intercepción de comunicaciones extranjeras claves.
Caroline Frederickson dijo, sin embargo, que el Acta de Espionaje Extranjero, aprobada en 1978 para evitar los excesos de la CIA, ya autorizaba el monitoreo de comunicaciones en el exterior sin necesidad de la intervención de un juez.
El vocero de Bush, Tony Fratto, argumentó sin embargo que la ley se necesitaba debido a los avances tecnológicos en el terreno de las comunicaciones. El portavoz dijo que la ley no incrementa la intercepción de las comunicaciones ni afecta el derecho a la privacidad de los ciudadanos norteamericanos. Claro que no comentó nada sobre la privacidad de los extranjeros.
Fratto explicó que las comunicaciones de los extranjeros serán monitoreadas sólo si las agencias de inteligencia tienen una expectativa razonable de que se trata de un terrorista.
Pero como después de Irak la credibilidad de la CIA y del FBI se ha reducido casi a cero, nadie debería sentirse excluido de los alcances de esta ley.