La Nación: El nuevo fiscal general promete acabar con la anomia porteña
"A la ciudad se la ve sin reglas. Tenemos el desafío de construir, en tres años, una ciudad con reglas. Buenos Aires es una ciudad con altísimos niveles de conflictividad, lo cual acarrea crecientes niveles de violencia. Por eso tenemos que tratar de volver a tener reglas. La definición de Germán Garavano parece una propuesta de político en campaña, pero el funcionario judicial de 37 años es el nuevo fiscal general de la ciudad de Buenos Aires.
De él dependen los fiscales contravencionales y del fuero en lo contencioso administrativo porteño. Por ahora impulsan causas por oferta de sexo, juego clandestino, ruidos molestos y tenencia de armas, pero desde agosto llevarán adelante los casos de amenazas, lesiones, usurpaciones, actualmente en manos de la justicia contravencional nacional, pero que serán transferidos a la ciudad.
Garavano, vicepresidente del Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA), elegido por la Asamblea General de la OEA, llegó al cargo de fiscal general de la mano del macrismo. No obstante, afirma que no se sentirá más cómodo con Mauricio Macri como jefe de gobierno que con Jorge Telerman. Promete que antes de la mitad de su gestión de siete años se verán cambios en temas espinosos como la venta ambulante, la oferta de sexo, los piqueteros, la conducción riesgosa, los residuos y los ruidos molestos.
"La Justicia tiene una deuda con la sociedad, un compromiso de resolver los conflictos. Una de las claves es el acceso a la Justicia, por eso uno de los ejes de la nueva gestión es que las fiscalías sean accesibles. Tenemos un servicio, 0800-333-fiscal, donde se pueden hacer denuncias por teléfono, también desde la Web, y en tres años instalaremos 15 oficinas de denuncia y orientación al público, de acuerdo con un análisis de conflictividad en cada barrio que incluye contravenciones y los delitos penales que nos transfirieron y que nos van a transferir.
-¿Cuáles son?
-Son muy habituales, la proyección que tenemos es de 33.000 expedientes anuales, de los cuales 17.000 son casos con autores conocidos. La mayoría son por amenazas, lesiones y usurpaciones. En las 500 causas penales por armas que tramitamos, en comparación con las causas correccionales, lo hicimos mucho más rápido. Tuvimos sentencia en tres meses, con una respuesta del 30 por ciento, cuando en el fuero correccional sólo llega a juicio el 0,5 por ciento de las causas en un año.
-¿Cuándo inauguran las oficinas?
-La primera en este edificio (Combate de los Pozos 155), antes de fin de año, junto con el Ministerio Público de la Defensa y la Asesoría Tutelar y el Consejo de la Magistratura. La idea es brindar una orientación completa. Si llega un imputado, que vaya a la defensa; si llega un menor, a la asesoría tutelar, y si va a hacer una denuncia o tiene una causa donde es víctima, a la fiscalía. Va a haber una persona de orientación general, con un servicio de mediación, para resolver el conflicto.
-¿Cuál es la actitud de la Policía Federal con la justicia porteña?
-La policía tiene un área de policía comunitaria, donde colabora fuertemente con las fiscalías, lamentablemente la prioridad de la Policía Federal es otra, la seguridad. Sería importante que la ciudad contara con una policía propia o con un sector de la Policía Federal que trabajara con nosotros. Y requerimos, además, una pequeña policía judicial, de 20 o 30 especialistas, que ayude a la investigación.
-Como fiscal general, ¿qué es lo que más lo preocupa de la ciudad?
-A partir de la transferencia de competencias correccionales, más las contravenciones, podemos ordenar los conflictos con los vendedores ambulantes, nos gustaría también que el Poder Ejecutivo reglamentara la oferta de sexo, contribuir en seguridad de espectáculos deportivos, ordenar los piquetes y cortes de las calles.
-¿Qué otras prioridades tiene?
-La conducción riesgosa, que es un tema importante. Llevar a juicio aquellos casos de alcoholemia u otros de conducción riesgosa. El otro tema que es prioritario para nosotros es el ambiental, con la figura de los residuos o de los ruidos molestos.
-¿Estará más cómodo trabajando con la administración Macri?
-No sé. Trabajo muy bien con el actual jefe de gobierno y nos proponemos trabajar con cualquier gobierno. Mi gestión es de siete años y me tiene que tocar trabajar también con el próximo jefe de gobierno. Nuestro deber es con el vecino. La ciudad deposita grandes expectativas en el nuevo jefe de gobierno y voy a tratar de aprovechar este envión de la población para tratar de cambiar algunas cosas.
Por Hernán Cappiello
Los ejes de la gestión del fiscal general
Oferta sexual callejera
- Aspira el fiscal que la Jefatura de Gobierno porteña reglamente de manera integral la oferta sexual callejera.
- Serán algunos de los delitos que desde agosto manejará la justicia porteña. Quieren disminuir el conflicto y la violencia. Impulsarán mediaciones.
- Una de las principales preocupaciones es la violación de las normas referidas a la basura y a los ruidos molestos.
- Impulsar penas alternativas a los que conducen alcoholizados o con exceso de velocidad.