La Nación: Cierran el cerco sobre la célula terrorista
LONDRES.- Mientras el Reino Unido permanece en estado de alerta máxima, la policía británica comenzó ayer a cerrar el cerco sobre la célula terrorista responsable de los atentados fallidos de Londres y Glasgow, con tres nuevos arrestos en el marco de una investigación que avanza a gran velocidad.Ayer se supo que cinco de los ocho detenidos desde el sábado último son médicos, según confirmaron fuentes policiales, revelación que causó conmoción.
La amplia investigación antiterrorista "avanza con rapidez", afirmó ayer la ministra del Interior británica, Jacqui Smith, luego de anunciar que la policía detuvo a otras dos personas de 28 y 25 años en Paisley, en las afueras de Glasgow, en relación con el ataque contra el aeropuerto de esa ciudad. La ministra reveló que hubo 19 allanamientos desde el sábado.
Scotland Yard anunció anoche, al cierre de esta edición, la detención de un tercer sospechoso en Australia.
Otras cinco personas habían sido detenidas durante el fin de semana, después de que las autoridades vinculasen el ataque de Glasgow con los dos coches bomba descubiertos el viernes pasado en Londres, que, de haber estallado, habrían provocado una matanza.
Siete de los ocho detenidos hasta ahora nacieron fuera del Reino Unido, incluido un médico iraquí, un neurocirujano jordano, un paramédico indio y un hombre libanés.
Unos funcionarios especializados en contraterrorismo dijeron que creen que un grupo de terroristas británicos que aún están libres participaron de la conspiración para lanzar los ataques del viernes y del sábado. Además, las autoridades afirmaron que se les ha pedido a otros países -incluido Paquistán- que investigaran posibles conexiones de los sospechosos.
El viernes pasado, dos coches bomba fueron desactivados en pleno centro de Londres, mientras que el sábado dos hombres estrellaron un jeep Cherokee en llamas contra la entrada de una de las terminales del aeropuerto de Glasgow, el más importante de Escocia. La policía ya estaba siguiendo la pista de estos últimos sospechosos desde antes de que cometieran el frustrado ataque, según The Daily Telegraph .
Las medidas de seguridad fueron reforzadas en estaciones y aeropuertos en todo el Reino Unido, en medio de temores a nuevos ataques, cuando faltan pocos días para el aniversario de los atentados del 7 de julio de 2005 (ver aparte). Ayer era evidente la fuerte presencia policial en las calles de Londres.
Uno de los médicos detenidos fue identificado como Bilal Abdullah, de nacionalidad iraquí. Según fuentes policiales, fue uno de los dos hombres que atacaron la terminal del aeropuerto de Glasgow en un jeep cargado con bombas de gas. El vehículo no estalló, pero provocó un incendio espectacular.
Abdullah, quien obtuvo su título en Bagdad, trabajaba en el hospital Royal Alexandra, de Paisley, donde se encuentra internado en estado crítico, con fuerte vigilancia policial, el otro de los autores del ataque contra el aeropuerto, que tiene quemaduras graves.
Ayer, la policía registró uno de los edificios donde se hospeda el personal del hospital donde trabajaba Abdullah, y llevó a cabo dos explosiones controladas en el lugar.
El otro médico es un jordano de origen palestino, Mohammed Jamil Abdelkader Asha, de 27 años. Fue detenido junto con su esposa, Marua Daana, en la autopista M6 cerca de Liverpool el sábado por la noche.
La cadena británica Sky News informó que un tercer sospechoso arrestado es médico, y también trascendió que los dos detenidos de ayer serían residentes. Todos habrían ingresado en Gran Bretaña de forma legal.
Fallaron los celulares
El viernes, la policía había descubierto dos Mercedes-Benz preparados como coches bomba cerca de Piccadilly Circus, en el centro de Londres. Uno de ellos estaba cerca de una discoteca. En su interior, los agentes encontraron decenas de litros de nafta, bombas de gas y clavos. El detonador fue desactivado en uno de los coches y en el otro no funcionó.
Los dos coches bomba estaban preparados para ser detonados por llamadas a teléfonos celulares colocados en ambos vehículos, pero fracasaron por motivos técnicos. Las llamadas hechas a los celulares permitieron que la policía rastrease a las personas que estaban tras esos ataques frustrados.
Las bombas utilizadas para los tres fallidos atentados de Londres y del aeropuerto de la capital escocesa fueron fabricadas "cerca de Glasgow", según indicó una fuente de los servicios de seguridad británicos, sin indicar el sitio exacto.
En tanto, el aeropuerto londinense de Stansted fue cerrado ayer debido a la presencia de un paquete sospechoso. La alerta de seguridad obligó a acordonar varias zonas del aeropuerto -uno de los más grandes de Londres- y los negocios fueron cerrados, mientras las fuerzas del orden examinaban el paquete.
No obstante, la salida y llegada de vuelos no se interrumpió, aunque luego del hallazgo del bulto sospechoso no se le permitió a nadie entrar ni salir del aeropuerto.