10 de julio de 2007

Cronica: CUSTODIO DE SCIOLI RECIBE TRES BALAZOS

Un custodio del vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli, resultó herido a balazos cuando se resistió a que motochorros lo asaltaran en el momento en que regresaba a su domicilio de la localidad de San Miguel.


Cerca de las 6.00 de ayer, el cabo primero de la Policía Federal Miguel Angel Acosta caminaba por la calle Vicente López, entre Primera Junta y Salerno, de San Miguel, momento en el que fue interceptado por tres delincuentes que se movilizaban en una moto de baja cilindrada.
Aparentemente uno de los asaltantes descendió de la moto, amenazó al policía con un arma de fuego y le exigió la entrega del dinero y sus objetos de valor. El suboficial respondió identificándose como miembro de la fuerza y extrajo su arma reglamentaria calibre nueve milímetros, por lo que se originó un tiroteo en el cual resultó herido.
Acosta quedó herido de un balazo en la cadera y otros dos en el hombro izquierdo, en tanto los delincuentes, que aparentemente resultaron ilesos, huyeron en la moto con la que se movilizaban y hasta anoche permanecían prófugos.
Intervinieron en el hecho efectivos de la comisaría 1ª de San Miguel, que fueron alertados por un llamado anónimo al 911.
El suboficial fue trasladado a un hospital de la zona y, tras recibir las primeras curaciones, fue derivado al Hospital Churruca y quedó internado en estado estable y fuera de peligro.
En tanto, los efectivos de la Policía Científica que inspeccionaron la escena del hecho secuestraron tres vainas servidas calibre 22 y 11 vainas servidas calibre nueve milímetros.
El caso es investigado por personal de la comisaría de San Miguel y por la Fiscalía 24 descentralizada de Malvinas Argentinas, del departamento judicial San Martín.
Hace poco más de dos años, otro custodio de la Vicepresidencia, el oficial de la Policía Federal Alejandro Cecati, mató a un delincuente e hirió a otro, que luego fue condenado a 17 años de prisión, al ser asaltado en el barrio porteño de Liniers y resistirse a los tiros.
A diferencia de aquel episodio, en esta oportunidad los delincuentes resultaron ilesos y así lograron escapar, aunque sin concretar el robo.