Crónica: UNA PROTESTA DE TAXISTAS TERMINO EN REPRESION
Por ello, la Federación Nacional de Peones de Taxis decidió horas después "el corte sorpresivo y permanente de los ingresos y egresos de cada uno de los hoteles de la cadena Sheraton en todo el país". El titular de la organización sindical, Jorge Omar Viviani, indicó que esas protestas continuarán "hasta que la multinacional que representa la empresa Sheraton atienda los intereses de los trabajadores".
Alrededor de 120 trabajadores fueron reprimidos por una "patota policial en un operativo inusitado", según palabras del propio Viviani. Los choferes se concentraron frente al Sheraton y entregaron un petitorio, rechazando la tarifa que les cobra la firma "Mi taxi", en acuerdo con el establecimiento hotelero, cada vez que recogen pasajeros en el lugar. Los voceros del hotel explicaron que "el servicio de taxis es provisto para contribuir al control y disminución de las dificultades que sufren los usuarios a través de la identificación precisa de los vehículos que utilizan los pasajeros. Pero ello no significa que otros taxis no puedan acceder a transportar pasajeros desde el hotel, si los huéspedes lo solicitan".
El gremio, refiriéndose a los incidentes, negó que se hayan quemado neumáticos y descartó que los trabajadores hayan intentado ingresar al hotel, por lo que consideró "injustificada" la acción de las fuerzas de seguridad. La manifestación provocó inconvenientes severos en el tránsito, especialmente por la gran cantidad de colectivos que pasan por el lugar, zona en la cual confluyen numerosas líneas, están las estaciones terminales de trenes y la central de ómnibus. Los taxistas se retiraron del lugar cerca de las 12, tras lo cual fue liberado el tránsito. Viviani, al anunciar la medida de fuerza, descartó no obstante la posibilidad de llamar a un paro total por la represión sufrida.
Alrededor de 120 trabajadores fueron reprimidos por una "patota policial en un operativo inusitado", según palabras del propio Viviani. Los choferes se concentraron frente al Sheraton y entregaron un petitorio, rechazando la tarifa que les cobra la firma "Mi taxi", en acuerdo con el establecimiento hotelero, cada vez que recogen pasajeros en el lugar. Los voceros del hotel explicaron que "el servicio de taxis es provisto para contribuir al control y disminución de las dificultades que sufren los usuarios a través de la identificación precisa de los vehículos que utilizan los pasajeros. Pero ello no significa que otros taxis no puedan acceder a transportar pasajeros desde el hotel, si los huéspedes lo solicitan".
El gremio, refiriéndose a los incidentes, negó que se hayan quemado neumáticos y descartó que los trabajadores hayan intentado ingresar al hotel, por lo que consideró "injustificada" la acción de las fuerzas de seguridad. La manifestación provocó inconvenientes severos en el tránsito, especialmente por la gran cantidad de colectivos que pasan por el lugar, zona en la cual confluyen numerosas líneas, están las estaciones terminales de trenes y la central de ómnibus. Los taxistas se retiraron del lugar cerca de las 12, tras lo cual fue liberado el tránsito. Viviani, al anunciar la medida de fuerza, descartó no obstante la posibilidad de llamar a un paro total por la represión sufrida.