Crónica: GRAN BRETAÑA: INTERROGAN A LOS "MÉDICOS DE LA MUERTE"
Una fuente de seguridad británica informó que dos de los sospechosos son indios y que el resto proviene de Oriente Medio, así como que "varios de ellos" son médicos, a diferencia de recientes conspiraciones de activistas "locales" con modestos antecedentes académicos. Dos de los arrestados trabajaban en hospitales en Inglaterra, otro era médico en Escocia, en tanto que la policía australiana detuvo el último lunes a un médico indio, Mohamed Haneef, bajo leyes antiterroristas locales. Fuentes policiales añadieron que los otros cuatro sospechosos también tenían lazos con la medicina.
En tanto, en el aeropuerto de Heathrow en Londres debió evacuarse la Terminal internacional 4 y mantenerla cerrada durante más de cinco horas, después de que un bolso sospechoso fuese encontrado cerca del mediodía, afirmó el operador aeroportuario BAA. La medida incluyó la cancelación de más de 100 vuelos, y centenares de pasajeros debieron aguardar en otros sectores de la aeroestación.
El descubrimiento del último viernes de dos autos con explosivos preparados para explotar en un distrito londinense de teatros y clubes nocturnos puso a la ciudad, golpeada en el 2005 por cuatro atentados suicidas, en una tensa situación. Cuando un jeep cargado de gasolina se estrelló el día siguiente contra el aeropuerto escocés de Glasgow, el nivel de alerta en Gran Bretaña fue elevado a su nivel máximo o "crítico". Los ataques suponen una dura prueba para el primer ministro, Gordon Brown, con sólo una semana en el cargo.
Una fuente de seguridad dijo que era "absolutamente especulativa" la sugerencia de los medios de que los detenidos formaban una célula inactiva de Al Qaeda que ingresó a Gran Bretaña usando la profesión médica como fachada. "No sabemos lo suficiente como para decir si se radicalizaron aquí o en el extranjero, ni cómo se conocieron", explicó la fuente.
En general, el actual gobierno británico no ha apuntado a la extensa comunidad musulmana del país. No obstante, ante el temor de nuevos atentados, la policía ha prohibido que automóviles y otros vehículos se aproximen a los aeropuertos.
Con los británicos en alerta y las medidas de seguridad reforzadas en centros de transporte de todo el país, se han registrado varias alertas de seguridad en los últimos días y aún se busca a otros sospechosos. "Es una investigación aún activa. El nivel de amenaza continúa en nivel crítico y hasta que estemos seguros probablemente seguirá igual", explicó una fuente policial.
En Escocia, la policía realizó cuatro explosiones controladas en un hospital ligado al menos con uno de los arrestados y en una mezquita de Glasgow.
En tanto, en el aeropuerto de Heathrow en Londres debió evacuarse la Terminal internacional 4 y mantenerla cerrada durante más de cinco horas, después de que un bolso sospechoso fuese encontrado cerca del mediodía, afirmó el operador aeroportuario BAA. La medida incluyó la cancelación de más de 100 vuelos, y centenares de pasajeros debieron aguardar en otros sectores de la aeroestación.
El descubrimiento del último viernes de dos autos con explosivos preparados para explotar en un distrito londinense de teatros y clubes nocturnos puso a la ciudad, golpeada en el 2005 por cuatro atentados suicidas, en una tensa situación. Cuando un jeep cargado de gasolina se estrelló el día siguiente contra el aeropuerto escocés de Glasgow, el nivel de alerta en Gran Bretaña fue elevado a su nivel máximo o "crítico". Los ataques suponen una dura prueba para el primer ministro, Gordon Brown, con sólo una semana en el cargo.
Una fuente de seguridad dijo que era "absolutamente especulativa" la sugerencia de los medios de que los detenidos formaban una célula inactiva de Al Qaeda que ingresó a Gran Bretaña usando la profesión médica como fachada. "No sabemos lo suficiente como para decir si se radicalizaron aquí o en el extranjero, ni cómo se conocieron", explicó la fuente.
En general, el actual gobierno británico no ha apuntado a la extensa comunidad musulmana del país. No obstante, ante el temor de nuevos atentados, la policía ha prohibido que automóviles y otros vehículos se aproximen a los aeropuertos.
Con los británicos en alerta y las medidas de seguridad reforzadas en centros de transporte de todo el país, se han registrado varias alertas de seguridad en los últimos días y aún se busca a otros sospechosos. "Es una investigación aún activa. El nivel de amenaza continúa en nivel crítico y hasta que estemos seguros probablemente seguirá igual", explicó una fuente policial.
En Escocia, la policía realizó cuatro explosiones controladas en un hospital ligado al menos con uno de los arrestados y en una mezquita de Glasgow.