25 de junio de 2007

La Nación: Se posterga el lanzamiento de Cristina Kirchner

Néstor Kirchner y su esposa Cristina sintieron anoche en la intimidad de la residencia de Olivos el impacto de las derrotas que sufrieron en la Capital y Tierra del Fuego.
La decisión inmediata tomada en lo más alto del poder es postergar su lanzamiento, que estaba previsto para dentro de tres o cuatro semanas.
La prioridad ahora será cuidar al máximo la candidatura presidencial de la primera dama.
"Nosotros vamos a hacer el lanzamiento cuando más nos convenga, no queremos exponer a Cristina, y para el lanzamiento hay mucho tiempo. Tenemos hasta fin de agosto", dijo a LA NACION uno de los ministros más importantes y con intensa relación con el matrimonio presidencial.
En realidad, en el Gobierno prevén que, además, de las derrotas electorales sufridas ayer, la crisis energética y alguna derrota electoral más podrían dañar la candidatura de Cristina Kirchner.

Si bien en el Gobierno dicen que el proyecto Cristina 2007 no corre riesgos a raíz del triunfo de Mauricio Macri en Capital y de Fabiana Ríos en Tierra del Fuego, ahora la prioridad del Presidente es evitar, hasta el límite, cualquier desgaste de la figura política de su esposa.
"No hay ninguna alteración en el proyecto. Esta elección no tiene ningún impacto en el contexto nacional. No cambia nada", dijo anoche a LA NACION el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, que estaba agotado por la jornada electoral.
Anoche se confirmó que seguirá el plan de instalación internacional de Cristina Kirchner, con viajes a Alemania, España, Austria y Brasil.
El diputado Carlos Kunkel, que también pasó anoche a saludar a Daniel Filmus, admitió que el proyecto se iba a retrasar hasta el límite que marca la ley para presentar las alianzas.
El análisis que se hizo ayer en la quinta de Olivos, desde donde Kirchner recibió durante todo el día los datos de las elecciones, es que ahora quieren que los costos políticos, en todo caso, los pague el Presidente y no su esposa.
Por eso, Cristina Kirchner no fue ayer al búnker kirchnerista, donde Filmus y casi todo el Gobierno pusieron la cara frente a la derrota. En la primera vuelta, cuando el Gobierno eliminó de la pelea porteña al jefe de gobierno, Jorge Telerman, se festejó con la senadora Kirchner y el vicepresidente Daniel Scioli, en el balcón del hotel Panamericano.
Anoche tampoco estuvo Scioli, el candidato a gobernador del oficialismo para la provincia de Buenos Aires, que había cerrado la campaña con Filmus. Casi todo el Gobierno estuvo en el búnker de Filmus, aunque faltaron hombres clave: el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el secretario legal y técnico, Carlos Zannini.

Al ministro de Educación ya lo empezaron a mirar como posible candidato a legislador nacional en octubre. Anoche, Kirchner lo llamó para saludarlo y éste le agradeció el apoyo más tarde, en el discurso en el que reconoció la derrota.
Sólo en privado, más de un ministros admitía anoche, mientras esperaba el turno para el breve abrazo a Filmus, que había sido un error táctico que el Presidente encabezara la campaña agresiva contra Macri. Aunque lo corrigió, eso no alcanzó.
Kirchner esperaba hace más de una semana la derrota en Capital, aunque hubiera preferido obtener algo más que el 39 por ciento de los votos. "Pasó la peor de las hipótesis; Macri superó el 60 por ciento de los votos y Filmus no llegó al 40", dijo un aliado del Presidente.
El triunfo del ARI en Tierra del Fuego, en cambio, sorprendió al matrimonio Kirchner. De todos modos, los hombres más cercanos al Presidente, no creen que Fabiana Ríos sea una opositora feroz. En el entorno presidencial la consideran con un perfil diferente del de Elisa Carrió y, destacan, su discurso no es combativo contra Kirchner.
El Presidente ahora no quiere correr riesgos. Todavía faltan elecciones clave, como las de Santa Fe (donde se augura un triunfo del socialista Hermes Binner) y en Córdoba (donde Kirchner aún no definió su juego). En el medio está la gestión y sus problemas, como la crisis energética, uno de los temas que más preocupan en el poder.
Los ministros que fueron ayer al búnker sostienen que Kirchner y su esposa mantienen el liderazgo en la intención de votos y, además, aseguran que un tercio de los votantes de Macri votarán por el oficialismo en las elecciones presidenciales de octubre.
Ahora el discurso oficial apuntará a evitar la nacionalización de la elección y destacar lo que logró Filmus en un distrito reacio a Kirchner.
Habrá que esperar ahora para ver cuál será la reacción pública de Kirchner. Nadie de su entorno se animó a decir nada. Sólo se aventuró que empezará fuerte ya la campaña para octubre.