5 de junio de 2007

La Nación: "Acá se están discutiendo dos modelos"

El presidente Néstor Kirchner no esperó ni 24 horas para ponerse al frente de la disputa contra Mauricio Macri para la segunda vuelta. Mientras su candidato y ministro de Educación, Daniel Filmus, lo miraba sonriente, el Presidente atacó al líder de Pro desde el atril en un acto en la Casa Rosada. "Hoy lo pueden llamar Mauricio, pero siempre es Macri. Los porteños no deben olvidar eso", dijo.

Fue un discurso largo, en un inusual tono tranquilo pero con duras acusaciones contra el líder de Pro y ganador de las elecciones por el 45,6 por ciento de los votos. "Todos hablan de que vamos a hacer una campaña sucia. No sé por qué se preocupan, si uno tiene la conciencia limpia debe estar tranquilo", aseguró el Presidente.

En una oficina cercana ya se analizaban cómo quedaron los afiches con los que hoy empapelarán la ciudad. Tiene la frase "No te olvides. Mauricio es Macri".

La única misión presidencial ayer fue plantear los ejes de lo que será la pelea del domingo 24: nacionalizar la elección y plantearla en términos del modelo Macri y el modelo Kirchner. "Acá se están discutiendo dos modelos en el país y nos vienen a hablar de las plazas", dijo Kirchner.

Acababa de empezar su pelea pública con el empresario.

Así será hasta el domingo 24, prometían anoche los ministros más cercanos al Presidente. "No lo conocen a Néstor los que pensaban que nos íbamos a bajar del ballottage", dijo.

Kirchner había ratificado también en el discurso la decisión del kirchnerismo de presentarse al ballottage. "No quieren respetar la Constitución, ¿por qué no podemos presentarnos? Vamos a este ballottage porque somos demócratas plenos", se quejó Kirchner.

El Presidente había definido antes de la elección la jugada de dar la pelea electoral contra Macri, aún si la diferencia era, como fue, de más de veinte puntos. Cree que Macri llegó a su techo electoral y que incluso puede bajar en las encuestas si la campaña se centra en su figura, en su apellido.

"Fuimos y defendimos nuestras convicción y pasamos crisis muy duras. Hubo algunos pocos en los 90 que les fue bien pero a la mayoría nos fue muy mal. Ese modelo destruyó la producción nacional y el Gobierno propone el modelo de la inclusión social y recuperación de nuestra clase media", afirmó Kirchner durante su discurso.

Ese eje de campaña también había sido analizado entre Filmus y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, al mediodía en una reunión en su oficina. El Presidente estuvo un rato a solas para felicitar a su ministro de Educación; más tarde llegaría el apoyo incondicional en el acto.

Kirchner acusó también a Macri de "disfrazarse para poder gobernar", lo criticó por no tener experiencia de gobierno, de trabajar poco desde su banca de diputado nacional, además lo criticó por haber votado en contra de la ley que permitió el traspaso de los afiliados de las AFJP al sistema estatal de jubilaciones. Apeló a la "buena memoria de los porteños".

"Mauricio no sabe"

Recordó, además, que el líder de Pro votó en contra de las leyes de punto final y obediencia debida. "Seguro que Mauricio no sabe lo que pasó en el Correo Argentino. Hay que dejar las hipocresías de lado y si algunos se disfrazan para ganar esta elección, allá ellos", afirmó el Presidente.

Kirchner pidió el voto a los porteños desde la calma. "Me encantaría que voten a Filmus", dijo. Un rato más tarde el jefe de Gabinete, que ratificó la participación en la campaña del matrimonio presidencial, dijo: "De ahora en más no paramos".

Daniel Filmus ni habló porque el acto en la Casa Rosada era un anuncio sobre obras públicas en Pilar.

El ministro ya había definido con su equipo y con el jefe de Gabinete "la nueva campaña". El objetivo central será buscar alianzas en todos los sectores que no votaron a Macri y tratar de restarle votos al empresario con la nacionalización de la campaña y con la oposición de los "dos modelos".

En lo más alto del poder existieron ya desde la madrugada de ayer contactos con encuestadores para analizar si el escenario de la segunda vuelta era posible. Dos hombres del gabinete hablaron ayer por la tarde con tres encuestadores, que ya empezaron a hacer encuestas telefónicas.

Esas conversaciones alimentaron el ánimo de pelea en el Presidente. Kirchner sabe que el escenario del 24 es muy difícil que salga bien para Filmus. Pero cree que podrá conseguir, al menos, asegurarse un piso electoral porteño impensado para él: 40 por ciento.

El objetivo es ahora también contraponer la figura de Macri con la de Filmus que, fortalecido por el apoyo presidencial y por haber llegado a la segunda vuelta, pretende afirmar su perfil y mostrar propuesta. Será Kirchner el que se ocupe de lo demás.