Clarín: La audaz fuga en Chile del argentino que asaltó el banco de El Maitén
La Policía de Chubut e Interpol lo buscaron durante dos años. En ese lapso sus cómplices fueron apresados y tres de ellos condenados por un tribunal de Esquel. Finalmente el 3 de mayo pasado lograron detenerlo en un pueblito cercano a Puerto Montt. Pero duró poco: un día después logró escapar. Su fuga casi pareció un trámite: cuando lo llevaban a declarar alguien "olvidó" colocarle las esposas y saltó por una ventana para desaparecer rápidamente sin dejar rastros.
Pocas horas después de su detención hubo políticos chilenos que preguntaron por su situación. Y sus vecinos salieron a defenderlo: "No puede ser, están equivocados", decían.
Ahora se cree que está en Bolivia y que desde allí viaja seguido a Ciudad del Este, en Paraguay. Según esta información, se dedicaría a la compra y venta de equipos de electrónica y computación. También sostienen que cambiaría permanentemente su fisonomía y se tiene la certeza que utiliza, al menos, tres identidades falsas, con sus respectivos documentos.
La noche del 22 de mayo de 2005, Ampuerto y sus cómplices mantuvieron como rehenes al gerente del Banco del Chubut de El Maitén y a su familia. A primera hora del 23, obligaron al hombre a ir al banco y entregarles el dinero del tesoro, en total, 330.000 pesos. Sus cómplices recibieron condenas hace poco más de un mes en Esquel.
Juan Boneffoi fue condenado a 16 años de cárcel; Roberto Soto a 12 y Jorge Campos a 9. Otros dos hombres llevados a juicio fueron absueltos: Rubén Cámara y Claudio Thieck. Los fiscales habían pedido penas más duras, de entre 16 y 27 años.
Además, se acusa a Ampuero de cometer cinco asaltos en la ciudad de Bariloche durante 2004. En algunos hubo tomas de rehenes. En esa ciudad el ahora prófugo era dueño de una pequeña gomería, pero en poco tiempo había comprado legalmente varios vehículos. Incluso, le habría regalado uno a su madre para que lo hiciera trabajar como remís. Cuentan que vestía bien y solía lucir relojes costosos.
Todos esos asaltos tuvieron características parecidas: los ladrones actuaban enmascarados, se metían en casas lujosas y ataban a sus víctimas con cintas adhesivas. Después huían en los autos de sus víctimas. De esta manera también actuaron en El Maitén.
Según los investigadores, a cuatro días de ese asalto Ampuero huyó a Chile por un paso ilegal de Villa La Angostura. Se radicó en un pueblito llamado Sol de Oriente, cercano a Puerto Montt. Compró un almacén ("Volcán Copahue") y enseguida se ganó el respeto y la simpatía de sus vecinos.
Jugaba tenis, fútbol y ping pong. Se transformó en un virtual "encargado de prensa" de los torneos que ayudó a organizar y habló varias veces por una FM local llamada "Digital".
Ampuero (se hacía llamar Gustavo Sales) ganaba casi todos los torneos: "Era un excelente jugador de tenis", recuerdan sus vecinos. En Sol de Oriente había contado que en Argentina "tenía un problema judicial, por una contravención", y que por eso se había radicado en Chile. Se lo veía siempre acompañado por una mujer más joven que él que, según datos que tiene la Policía, ahora estaría embarazada.
Ampuero estudió abogacía y computación. Apenas fue detenido varios diputados preguntaron por su situación. Además, en su celda recibió una gran cantidad de comida y frazadas. Dijeron que eran "envíos de sus vecinos".
Mientras en Santiago la Corte comenzaba el estudio de su causa para extraditarlo a la Argentina, se fugó. Dos años de trabajo de la Brigada de Investigaciones de la Policía de Chubut se desmoronaron en cuestión de horas.
Fuentes del caso dijeron que en el Cuerpo de Carabineros de Chile de Puerto Montt se inició una investigación interna para deslindar responsabilidades en la fuga.