Clarín: Caso López: surge pista informática en la cárcel donde está Etchecolatz
Un procedimiento judicial que consumió catorce horas de rastreos informáticos en el penal de Marcos Paz, donde se alojan 40 procesados y condenados por crímenes de lesa humanidad, habría determinado puntos de involucramiento de reclusos con la desaparición de Julio López, el principal testigo de cargo en el juicio al ex comisario Miguel Etchecolatz.
El ex Director General de Investigaciones está alojado en la unidad carcelaria por los delitos de secuestro, tortura y homicidios. A las 10.30, cuando realizaba ejercicios de recreación, fue sorprendido por la presencia de 80 efectivos de Investigaciones de la Policía provincial, de la Federal e integrantes de la SIDE al mando del superintendente de Investigaciones en Función Judicial, Hugo Matzkin.
Un cuerpo de técnicos en informática hicieron los principales relevamientos. "Del análisis técnico surgieron detalles importantes con resultados dentro de la hipótesis que maneja la justicia", explicaron las fuentes policiales. El operativo fue ordenado por el juez Arnaldo Corazza, quien sostiene como teoría la conexión de Etchecolatz y otros detenidos con el caso López, desaparecido el 18 de setiembre de 2006, cuando se disponía a concurrir a la audiencia condenatoria del ex comisario.
La presunta responsabilidad surgiría, entre otras evidencias a resguardo del conocimiento público, del entrecruzamiento de llamadas telefónicas.
"Hay un avance en los resultados porque se registraron niveles de comprobación en línea con lo solicitado por el juez", dijeron a Clarín. "No fuimos a buscar al azar", concluyeron.
Corazza mantiene la cerrazón en su despacho, de acuerdo con su característica de hablar únicamente con los fallos. Hace cuatro meses, el juez había ordenado otro allanamiento en el penal para avanzar en la denominada "pista de la banda mixta" que involucraría a ex miembros de la Policía bonaerense y del Ejército en el secuestro de López. Entonces se secuestraron libros de guardia, teléfonos celulares y objetos pertenecientes a un grupo de presos que en su momento estuvieron bajo las órdenes del general Ramón Camps, jefe policial entre 1976-1977, en los inicios de la dictadura militar.
En aquella oportunidad se hizo un registro de las celdas del ex cabo Norberto Cozzani, ayudante de Camps; del ex chofer de Etchecolatz, Hugo Guallama; y de Carlos "Oso" García, un ex policía que habría intervenido en operativos de represión ilegal en la década del 70.
Ayer, el foco estuvo en los involucrados en la megacausa del Primer Cuerpo de Ejército, entre ellos Julio "El Turco" Julián y Eduardo Ruffo.
La Policía provincial funcionaba bajo comando del Primer Cuerpo del Ejército, al mando del general Guillermo Suárez Mason. Y de esa conexión operativa, según la hipótesis judicial, quedarían vestigios que habrían actuado en el caso López como mecanismo de intimidación de testigos en próximas audiencias.
El 7 de julio comienza el juicio al sacerdote Christian Von Wernich, ex capellán de la Policía en el período 1976-1983. El juzgamiento será por los delitos de privación ilegal de la libertad, torturas y partícipe en homicidios. Hace diez días se denunciaron intimidaciones a personas para no declarar en el juicio.
El ex Director General de Investigaciones está alojado en la unidad carcelaria por los delitos de secuestro, tortura y homicidios. A las 10.30, cuando realizaba ejercicios de recreación, fue sorprendido por la presencia de 80 efectivos de Investigaciones de la Policía provincial, de la Federal e integrantes de la SIDE al mando del superintendente de Investigaciones en Función Judicial, Hugo Matzkin.
Un cuerpo de técnicos en informática hicieron los principales relevamientos. "Del análisis técnico surgieron detalles importantes con resultados dentro de la hipótesis que maneja la justicia", explicaron las fuentes policiales. El operativo fue ordenado por el juez Arnaldo Corazza, quien sostiene como teoría la conexión de Etchecolatz y otros detenidos con el caso López, desaparecido el 18 de setiembre de 2006, cuando se disponía a concurrir a la audiencia condenatoria del ex comisario.
La presunta responsabilidad surgiría, entre otras evidencias a resguardo del conocimiento público, del entrecruzamiento de llamadas telefónicas.
"Hay un avance en los resultados porque se registraron niveles de comprobación en línea con lo solicitado por el juez", dijeron a Clarín. "No fuimos a buscar al azar", concluyeron.
Corazza mantiene la cerrazón en su despacho, de acuerdo con su característica de hablar únicamente con los fallos. Hace cuatro meses, el juez había ordenado otro allanamiento en el penal para avanzar en la denominada "pista de la banda mixta" que involucraría a ex miembros de la Policía bonaerense y del Ejército en el secuestro de López. Entonces se secuestraron libros de guardia, teléfonos celulares y objetos pertenecientes a un grupo de presos que en su momento estuvieron bajo las órdenes del general Ramón Camps, jefe policial entre 1976-1977, en los inicios de la dictadura militar.
En aquella oportunidad se hizo un registro de las celdas del ex cabo Norberto Cozzani, ayudante de Camps; del ex chofer de Etchecolatz, Hugo Guallama; y de Carlos "Oso" García, un ex policía que habría intervenido en operativos de represión ilegal en la década del 70.
Ayer, el foco estuvo en los involucrados en la megacausa del Primer Cuerpo de Ejército, entre ellos Julio "El Turco" Julián y Eduardo Ruffo.
La Policía provincial funcionaba bajo comando del Primer Cuerpo del Ejército, al mando del general Guillermo Suárez Mason. Y de esa conexión operativa, según la hipótesis judicial, quedarían vestigios que habrían actuado en el caso López como mecanismo de intimidación de testigos en próximas audiencias.
El 7 de julio comienza el juicio al sacerdote Christian Von Wernich, ex capellán de la Policía en el período 1976-1983. El juzgamiento será por los delitos de privación ilegal de la libertad, torturas y partícipe en homicidios. Hace diez días se denunciaron intimidaciones a personas para no declarar en el juicio.