11 de junio de 2007

Clarín: Asesinan a toda una familia y se reabre el debate por la venta de armas en EE.UU.

Una nueva tragedia conmovió ayer a los norteamericanos cuando una persona no identificada disparó y mató a seis miembros de su familia entre ellas dos niños y se suicidó. Una tercera niña de dos años de edad se encontraba en gravísimo estado con una bala en el pecho.

El sangriento hecho que se produjo en el estado de Wisconsin reabrió el debate en los Estados Unidos por la liberalidad para la compra de armas que en su mayoría no son de defensa sino de ataque.

El último tiroteo ocurrió el sábado por la noche en una vivienda de Delavan, una zona turística de Wisconsin, en la zona de los Grandes Lagos.

La Policía de Wisconsin alertada por los vecinos encontró los seis cadáveres en una habitación, todos tiroteados. Mientras, en el exterior de la casa y dentro de un automóvil, fue hallada la niña de dos años baleada en el pecho en gravísimas condiciones.

La Policía considera que el homicida era un miembro de la familia asesinada, quien tras la masacre se suicidó, según el informe de la cadena CNN. El jefe de policía de Delevan, Tim O'Neill se negó a revelar la identidad de las víctimas y tampoco se conocieron detalles sobre las cuestiones que podrían haber disparado el drama.

Jesús Valadez, quien vive en la casa lindera al lugar donde se produjo la matanza, dijo a los periodistas que cuando arribó a su casa, en la madrugada, el área "estaba llena de patrullas de policía". Valadez agregó que sus vecinos vivían desde hacía menos de un año en el barrio y que una de sus hijas, que se encuentra entre las víctimas mortales, asistía a la misma escuela que su hijo, la Turtle Creek Elementary.

La matanza es un nuevo episodio de la violencia que en los últimos meses afectó a la sociedad norteamericana.

La semana pasada, un hombre le disparó a su ex novia, y a otras cuatro personas, incluida su hija de dos años, en la pequeña localidad de Lancaster, Pennsylvania, en donde durante los últimos ocho meses se han registrado varios episodios similares de violencia social.

Hace dos meses, un estudiante surcoreano mató a 32 personas y luego se suicidó en la Universidad Virginia Tech, en lo que constituye la mayor masacre de este tipo en la historia de Estados Unidos.

El estudiante, Cho Seng-Hui, compró las dos pistolas automáticas con que perpetró la matanza en dos tiendas de Virginia, lo que provocó las protestas de los grupos que buscan el control de la venta de armas, que son minoría en Estados Unidos. La matanza de Virginia Tech hizo recordar a la masacre de la escuela de Columbine, ocurrida en Colorado en 1999, donde dos estudiantes adolescentes ingresaron a una escuela de Secundaria en la que estudiaban y mataron a una docena de personas antes de suicidarse.

Muchos analistas norteamericanos consideran que estos episodios de violencia social pudieron evitarse limitando la venta libre de armas pesadas. Sin embargo, en el Congreso norteamericano temen pagar un costo político si impulsan una ley de ese tipo, en parte debido al fuerte prestigio que tienen organizaciones de ultraderecha como la Asociación Nacional del Rifle, que cuenta con cuatro millones de miembros en EE.UU. y defiende el libre acceso a las armas.