25 de junio de 2007

Clarín: "Alí el Químico", primo de Saddam, condenado a la horca por genocidio

Tres ex altos funcionarios del régimen iraquí de Saddam Hussein, entre ellos su primo conocido como "Alí el Químico", fueron condenados ayer en Bagdad a morir en la horca, por la matanza de 182.000 kurdos entre 1987 y 1988.

Los tres hombres fueron juzgados por Alto Tribunal Penal iraquí, junto a otros tres altos cargos del régimen del ex dictador por el papel que desempeñaron en la campaña de ejecuciones masivas y los bombardeos con armas químicas en el Kurdistán iraquí (norte), conocida como la operación "Anfal".

Tras un juicio que duró diez meses, Alí Hassan al-Majid, primo de Saddam y ex líder del Mando de la Oficina del Norte del Partido Baath, fue hallado culpable de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra, por ordenar al Ejército y los servicios de seguridad que usaran armas químicas en una ofensiva de gran envergadura para reprimir a la minoría étnica kurda que se había alzado en el norte del país durante la guerra con Irán entre 1980-88. De ahí su apodo de "Alí el Químico".

Los acusados habían manifestado que obedecieron órdenes de superiores, cuando el régimen de Saddam consideraba a los kurdos como aliados de Irán.

El propio Saddam también estaba acusado en este caso, pero no llegó a recibir sentencia. Fue ejecutado el 30 de diciembre pasado, después que la Justicia iraquí lo declaró culpable por otra matanza, la de 148 shiítas en la aldea de Dujail, tras un frustrado intento de asesinarlo en 1982.

Los otros dos condenados ayer a la pena capital fueron el ex ministro de Defensa Sultan Hashim Ahmad al-Tai y Hussein Rashid al Tikriti, un ex vicedirector de operaciones de las Fuerzas Armadas. Según la sentencia, los tres serán "colgados hasta la muerte" en un plazo de menos de treinta días, aunque los abogados defensores anunciaron que apelarán el fallo.

"Alí el Químico", de 66 años, el imputado con más cargos de este juicio, fue el último en conocer su condena. Con la cabeza cubierta por un turbante y vestido con una túnica tradicional árabe, parecía agotado y escuchó en silencio el veredicto. "Gracias a Dios", se limitó a decir cuando salía del tribunal.

Otros dos acusados, Farhan al Juburi y Sabir al Duri, ex dirigentes de los poderosos servicios de inteligencia militar, fueron condenados a cadena perpetua. El sexto acusado, Taher al Ani, ex gobernador de Mosul (norte, fue absuelto por "falta de pruebas".