Clarín: Acuerdo del Gobierno con Perú para luchar contra los narcos
Se manifestó como una guerra abierta por los barrios de Buenos Aires y fuera de control. Con más de 15 muertos en el Bajo Flores, Retiro, Palermo, Boedo y Once, según las diferentes causas que siguen abiertas en la Justicia. El enfrentamiento entre narcos peruanos que operan en la ciudad —para acopiar la droga que llega del exterior y luego distribuirla internamente o prepararla para exportar a Europa— generó que el Gobierno se ponga a trabajar en firme acerca de cómo combatirlos con mayor logística e información que la que se pueda conseguir en el país.
Esa idea —el objetivo es conseguir que se transforme en "política de Estado permanente"— comenzó hace tres meses con la firma de un acuerdo marco de cooperación con España. Y continuó ayer, cuando el ministro del Interior, Aníbal Fernández, firmó un convenio similar con su par peruano, Luis Alva Castro, tras mantener una reunión de 40 minutos con el presidente de ese país, Alan García.
"Son acuerdos que superan la coyuntura y sirven de marco para una acción permanente", dijo a Clarín el ministro Fernández. Sus voceros explicaron que la estrategia es trabajar en conjunto con los países productores de droga y con los que la reciben en última instancia, lista para el consumo. Por eso se apuntó a Perú y a España. Y están en agenda Colombia y Bolivia (como países productores de cocaína) y Francia e Italia (como países destinatarios).
¿En qué consistirá concretamente el acuerdo? Las fuentes dijeron que, en la práctica, se ejecutarán tres acciones que hasta ahora no tenían precedentes: los países intercambiarán datos e infraestructura para hacer pericias; tendrán una base de datos común y compartirán on line la información de las detenciones por causas de narcotráfico que se produzcan en cada país.
Esto significa que un policía peruano podrá acceder a los archivos de un sospechoso que tenga la Policía Federal, o que un oficial argentino sabrá inmediatamente qué detenciones se produjeron esta semana en España.
Según el ministro Fernández, "se trata de darle un marco formal a la cooperación entre las policías. Si un policía argentino habla siempre con otro de Perú y un día éste se retiró, que el contacto no se dificulte. Que la relación supere a las personas e involucre a las instituciones".
También anticipó que la semana próxima se reunirá en Buenos Aires con los embajadores de los países productores: Perú, Colombia y Bolivia; con los de tránsito y consumo: Uruguay, Chile y Brasil; y con los representantes diplomáticos de los países receptores: España, Italia, Holanda y Gran Bretaña.
La letra chica del acuerdo tomará cuerpo en dos semanas, cuando el jefe de la Policía Federal, Néstor Vallecca, viaje a Lima para coordinar con su par peruano cómo y desde cuándo se comenzará a concretar el intercambio. "En el ministerio dimos órdenes expresas para que se haga en forma inminente", dijeron las fuentes a Clarín.
El convenio incluye una cooperación entre los fiscales de ambos países para compartir cursos de capacitación y acciones judiciales concretas como, por ejemplo, acelerar trámites de extradición. También se contempla compartir programas sobre técnicas de investigación y organizar seminarios y conferencias.
Uno de los últimos grandes cargamentos de droga detectados que pasó por la Argentina tuvo origen en Bolivia y viajó hacia España. Fue en 2005, cuando incautaron más de 1.000 kilos de droga que había sido enviada en contenedores desde el puerto de Campana. Fue desembarcada en Valencia y luego reenviada hacia Italia. La cocaína iba disimulada entre bolsas de carbón.
Esa idea —el objetivo es conseguir que se transforme en "política de Estado permanente"— comenzó hace tres meses con la firma de un acuerdo marco de cooperación con España. Y continuó ayer, cuando el ministro del Interior, Aníbal Fernández, firmó un convenio similar con su par peruano, Luis Alva Castro, tras mantener una reunión de 40 minutos con el presidente de ese país, Alan García.
"Son acuerdos que superan la coyuntura y sirven de marco para una acción permanente", dijo a Clarín el ministro Fernández. Sus voceros explicaron que la estrategia es trabajar en conjunto con los países productores de droga y con los que la reciben en última instancia, lista para el consumo. Por eso se apuntó a Perú y a España. Y están en agenda Colombia y Bolivia (como países productores de cocaína) y Francia e Italia (como países destinatarios).
¿En qué consistirá concretamente el acuerdo? Las fuentes dijeron que, en la práctica, se ejecutarán tres acciones que hasta ahora no tenían precedentes: los países intercambiarán datos e infraestructura para hacer pericias; tendrán una base de datos común y compartirán on line la información de las detenciones por causas de narcotráfico que se produzcan en cada país.
Esto significa que un policía peruano podrá acceder a los archivos de un sospechoso que tenga la Policía Federal, o que un oficial argentino sabrá inmediatamente qué detenciones se produjeron esta semana en España.
Según el ministro Fernández, "se trata de darle un marco formal a la cooperación entre las policías. Si un policía argentino habla siempre con otro de Perú y un día éste se retiró, que el contacto no se dificulte. Que la relación supere a las personas e involucre a las instituciones".
También anticipó que la semana próxima se reunirá en Buenos Aires con los embajadores de los países productores: Perú, Colombia y Bolivia; con los de tránsito y consumo: Uruguay, Chile y Brasil; y con los representantes diplomáticos de los países receptores: España, Italia, Holanda y Gran Bretaña.
La letra chica del acuerdo tomará cuerpo en dos semanas, cuando el jefe de la Policía Federal, Néstor Vallecca, viaje a Lima para coordinar con su par peruano cómo y desde cuándo se comenzará a concretar el intercambio. "En el ministerio dimos órdenes expresas para que se haga en forma inminente", dijeron las fuentes a Clarín.
El convenio incluye una cooperación entre los fiscales de ambos países para compartir cursos de capacitación y acciones judiciales concretas como, por ejemplo, acelerar trámites de extradición. También se contempla compartir programas sobre técnicas de investigación y organizar seminarios y conferencias.
Uno de los últimos grandes cargamentos de droga detectados que pasó por la Argentina tuvo origen en Bolivia y viajó hacia España. Fue en 2005, cuando incautaron más de 1.000 kilos de droga que había sido enviada en contenedores desde el puerto de Campana. Fue desembarcada en Valencia y luego reenviada hacia Italia. La cocaína iba disimulada entre bolsas de carbón.