18 de mayo de 2007

La Nación: Rapto y pasión, en un confuso episodio

En un confuso episodio, que en un principio se creyó que era un secuestro y luego se dijo que sería una cuestión pasional, estarían involucrados un agente de inteligencia de un organismo nacional, un hombre con pedido de captura y una mujer.

Uno de los dos fue a visitar a la mujer y habría encontrado al otro con ella. Por esto, el despechado lo habría amenazado y obligado a tirarse en el asiento de atrás del automóvil, según relataron a LA NACION fuentes de la investigación.

A toda velocidad el Renault 21, que manejaba la mujer, tomó por el ramal Pilar de la Panamericana por la mano que conduce hacia la Capital con rumbo desconocido.

Los investigadores creen que por una discusión con el acompañante la conductora habría perdido el control del auto y chocó contra un camión, a la altura del kilómetro 36, en la localidad bonaerense de Garín, partido de Escobar.

Según el relato de los primeros testigos en llegar al accidente, el automóvil en que viajaban las tres personas perdió el control y colisionó con un camión Mercedes-Benz, de color blanco. Así fue como la gente que vio el choque se acercó para rescatar a los accidentados que salían del auto, cuya parte trasera estaba destruida.

La joven fue la primera en salir del automóvil, golpeada y con la cabeza ensangrentada. Luego salió el acompañante, un hombre corpulento que se encontraba bastante mareado. Mientras que el tercero quedó con las piernas atrapadas debajo de uno de los asientos.

Ante los gritos del herido, y en un desesperado intento de auxilio, varios automovilistas trataron abrir las puertas trabadas, pero la posición del herido y la falta de espacio no les permitían el rescate. Entonces tuvieron que romper el parabrisas para poder asistirlo.

Ya con menos presión sobre sus piernas, trascendió, le pidió a uno de los testigos que lo estaban ayudando que no lo dejara solo porque era un secuestrado. Aunque esta versión no fue confirmada por los investigadores.

Por el choque, dos de los heridos fueron trasladados al hospital de Pacheco y el restante, al de Los Polvorines.

Fuentes de la investigación dijeron a LA NACION que se encontró un arma en el auto y que uno de los accidentados tenía un pedido de captura de la justicia de Mar del Plata por ejercicio ilegal de la medicina, por lo que quedó detenido en la comisaría de Pablo Nogués. Se agregó que el otro hombre involucrado sería un agente de inteligencia de un organismo de seguridad nacional.

El episodio, siempre según el relato de los investigadores, habría comenzado por un problema pasional. Interviene en el caso la Comisaría 1a. de Pilar. Al cierre de esta edición, la policía no había dado a conocer los nombres de los accidentados. La causa quedó caratulada como privación ilegítima de la libertad.