22 de mayo de 2007

La Nación: Lo asesinaron sólo por ser policía

LA PLATA.- Un sargento de la policía bonaerense fue asesinado anteanoche de un balazo cuando estaba a bordo de un colectivo, en la localidad de Villa Dorrego, del partido de La Matanza, en un ataque que los investigadores atribuyen simplemente a que el hombre iba uniformado, ya que aparentemente fue fusilado sin que mediara una discusión previa.

Se agregó que la víctima era Hernán Clemente Bertola, un sargento del Cuerpo de Canes de La Matanza que, el domingo último, participó del operativo de seguridad del partido de fútbol entre Quilmes y Boca Juniors, disputado en el Estadio Centenario, de Quilmes.

Tras el partido, Bertola tomó un colectivo de la línea 622 para volver a su casa de Villa Dorrego. A bordo de esa unidad ocurrió el ataque, cuyas razones aún permanecen oscuras.

El sargento, que iba uniformado, subió al colectivo y, como éste estaba lleno, se quedó parado en la parte del fondo, explicaron fuentes policiales a LA NACION.

Así transcurrió el viaje hasta que, en la esquina de Soberanía Nacional y Achega, el chofer detuvo el coche para que subiera un pasajero. A los pocos segundos de reanudar la marcha, se desencadenó la tragedia.

Fue muy rápido. Sin previo aviso, se oyó una detonación en el interior del vehículo. El conductor lo detuvo nuevamente y varias personas se bajaron, entre ellas, según testigos, el agresor del policía, que huyó sin que nadie atinara a perseguirlo porque no se explicaban qué era lo ocurría a bordo del transporte de pasajeros. Bertola había caído al suelo y tenía una herida de bala en la sien derecha.

Le robó el arma

Según fuentes del caso, pudo determinarse que el asesino le apoyó el arma en la cabeza para dispararle.

El lenguaje burocrático del parte policial elaborado en la comisaría de Villa Dorrego deja traslucir lo extraño del incidente: los testimonios de los pasajeros "no revelan interacción directa entre el funcionario y el victimario", afirma el texto. Esto es, no hubo una discusión previa: el agresor simplemente disparó.

Los testigos sí lograron aportar una descripción del atacante: se trataría de un joven de unos 20 a 26 años, de pelo corto, que en ese momento (cerca de las 22) llevaba un buzo gris con capucha y un pantalón negro, dijeron fuentes policiales.

Antes de huir, agregaron, le sacó al sargento su arma reglamentaria, una pistola calibre 9 mm, dijeron algunos pasajeros.

Bertola, de 41 años, fue llevado al hospital Simplemente Evita, pero murió antes de llegar.

La policía intenta ahora dar con el asesino del sargento. La causa judicial está en manos de la fiscal María Cecilia Revello, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N° 7, del departamento judicial de La Matanza.