24 de mayo de 2007

La Nación: Enojo oficial por un informe sobre la inseguridad en la Argentina

El Gobierno cuestionó ayer con dureza un informe elaborado por Estados Unidos para los turistas que visitan la Argentina, en el que alerta a sus ciudadanos sobre secuestros, robos, protestas callejeras, accidentes de tránsito y hasta sobre individuos que tienen lazos con grupos terroristas en la Triple Frontera.

Molesto con la advertencia, que en la Casa Rosada consideraron irreal, el canciller Jorge Taiana convocó al caer la noche al embajador norteamericano, Earl Anthony Wayne, para expresarle su “desagrado” por el informe. “Estados Unidos se arroga la sorprendente capacidad de juzgar sociedades”, sostuvo Taiana en declaraciones a los medios. Y agregó: “Resulta inadmisible la continuidad de caracterizaciones que no responden a la realidad y que constituyen apreciaciones que generan alarmas injustificadas que en nada agradan al gobierno argentino”.

El vicecanciller, Roberto García Moritán, fue el encargado de transmitirle cara a cara a Wayne esa posición. A las 19.30 en punto, el embajador norteamericano cruzó con su auto oficial la rampa de acceso al estacionamiento del edificio de la Cancillería, sobre la calle Esmeralda. Subió hasta el piso 14 y dio allí sus explicaciones. Sólo lo acompañaban dos secretarias.

El informe que motivó la fuerte reacción de la Casa Rosada fue elaborado y publicado el lunes pasado por el Departamento de Estado, pero tan sólo apareció ayer en los medios. El gobierno de George W. Bush alerta en él sobre la supuesta presencia de “individuos y organizaciones con lazos con grupos terroristas” en la Triple Frontera, advierte sobre los secuestros exprés, los robos, las protestas en las calles y los accidentes de tránsito. Es una evaluación anual, sin fecha precisa de publicación, en la que EE.UU. informa a los turistas sobre los posibles riesgos en el país.

El informe recuerda que los hospitales públicos atienden gratis, pero no si es una emergencia. “La atención está, por lo general, por debajo de los estándares de Estados Unidos”, indica. “La mayoría de los ciudadanos norteamericanos visitan la Argentina sin problemas. Sin embargo, el crimen callejero en las ciudades más grandes, especialmente en el Gran Buenos Aires y en Mendoza, es un problema para residentes y visitantes, por igual”, amplía.

El Departamento de Estado norteamericano pide a sus ciudadanos que “quienes visiten Buenos Aires y otros destinos turísticos populares deberían estar alertas a los atracadores, carteristas y estafadores en las calles, lobbies de hoteles, estaciones de trenes y colectivos y puertos". Además, les informa que "los criminales suelen actuar en grupos y los turistas deberían presumir que están armados".

Desde la embajada de EE.UU. en la Argentina informaron anoche, mediante un comunicado, que Wayne le aclaró a García Moritán que el informe "no tiene la intención de afectar la importante relación bilateral entre la Argentina y los Estados Unidos". Según indicaron fuentes oficiales a LA NACION, el diplomático norteamericano intentó minimizar el impacto del informe. La explicación: es una evaluación de rutina a la que no se le presta demasiada importancia.

De todas maneras, no dejó de causar malestar. Lo que más irritó al gobierno nacional fue la advertencia sobre grupos terroristas en la Triple Frontera. La Cancillería contrapuso las consideraciones del gobierno de Bush con lo acordado en diciembre pasado en la última reunión de los tres países fronterizos y EE.UU., conocida en el ambiente diplomático como Mecanismo de Consulta 3+1, realizada en Buenos Aires. En ese encuentro, el punto ahora cuestionado había quedado totalmente descartado.

Fuentes oficiales aclararon que no se le pidió una retractación al embajador. Taiana consideró que no era necesario.

El informe es, en rigor, casi una réplica del que EE.UU. elaboró el año pasado. En aquel momento, el Gobierno también se quejó formalmente, pero como no había trascendido a los medios, no llegó a convocar al embajador. Esta vez, al hacerse público y no recibir ninguna aclaración desde la embajada, Taiana decidió citar de urgencia a Wayne.

El único cambio que la propia sede norteamericana reconoció como "significativo" fue el que se refiere a la seguridad vial, y justificó su inclusión en que los accidentes de tránsito fueron ampliamente cubiertos por la prensa nacional.

El informe también revela un par de variantes de la llamada viveza criolla para el delito. "Los criminales emplean una variedad de ardides para distraer y victimizar a los visitantes desprevenidos". Cita así un ilustrativo ejemplo: "Los mostaceros ensucian a la víctima ( ) y un carterista se ofrece a limpiarla". Dato: una de las dos hijas de Bush fue asaltada por punguistas, en noviembre pasado, cuando paseaba por San Telmo.

Las calles porteñas son otro eje de la advertencia. El documento del Departamento de Estado indica que los accidentes de tránsito "son la primera amenaza a la vida" y pone el ojo en las protestas callejeras.

También califica al transporte público como "confiable y seguro", pero recomienda optar por "radiotaxis y remises contactados vía telefónica", mientras que en subtes y micros indica que "se debe estar alerta de los carteristas y tener cuidado de las interrupciones o huelgas".

El Gobierno optó también por resaltar las partes beneficiosas del informe. "Si bien la página consular presenta diversas consideraciones bajo un cariz negativo, se reconoce que los vuelos domésticos y el transporte público son normalmente seguros y confiables", destacó Taiana. Además, aportó datos: "Hubo un incremento del 52,1 por ciento entre 2003 y 2006 de los vuelos procedentes desde EE.UU.".

La reunión con Wayne duró una hora y fue distendida. No hubo intención del diplomático norteamericano ni del vicecanciller de que no fuera en buenos términos. A las 20.30, el embajador salió en su auto por el mismo camino que había recorrido al llegar. Estaba sentado del lado derecho del auto que lo condujo hacia la cita. Llevaba en su falda una carpeta que el Gobierno le acercó con "datos actualizados".

Por Mariana Verón

De la Redacción de LA NACION

Antecedente

  • Los servicios de inteligencia de EE.UU. no pudieron hacer nada. En noviembre último, en la muy concurrida plaza Dorrego, en San Telmo, punguistas le robaron a Barbara Bush, de 24 años, una de las dos hijas del presidente George W. Bush, la cartera con la billetera y el teléfono celular. Los custodios estaban a unos 40 metros.
Párrafos del informe

"La mayoría de los ciudadanos norteamericanos visitan la Argentina sin problemas. Sin embargo, el crimen callejero en las ciudades más grandes, especialmente en el Gran Buenos Aires y Mendoza, es un problema para residentes y visitantes por igual."

"Quienes visiten Buenos y otros destinos turísticos populares deberían estar alertas a los atracadores, carteristas y estafadores en las calles, lobbies de hoteles, estaciones de trenes y colectivos, y puertos."

"Los criminales emplean una variedad de ardides para distraer y victimizar a los visitantes desprevenidos, como los mostaceros, que ensucian a la víctima y un carterista se ofrece a limpiarla."

"Los manifestantes bloquean calles y autopistas, y causan embotellamientos y demoras en la circulación. Usualmente no son violentos, pero a veces se reúnen frente a la embajada de los Estados Unidos o ante sucursales de locales de origen norteamericano, por lo que se recomienda usar el sentido común y evitar en esos casos las multitudes reunidas para protestar."

"Los accidentes de tránsito son la primera amenaza a la vida. Los peatones y conductores (norteamericanos) deben ser cautos, pues los locales ignoran las leyes de tránsito y los vehículos viajan a menudo a velocidad excesiva."

"Las huelgas, la sobreventa de pasajes y los problemas técnicos en aeropuertos, que a veces derivan en demoras o en la pérdida de conexiones."