Clarín: Violento asalto en otro barrio cerrado de Pilar
El golpe se produjo de madrugada en uno de los countries más exclusivos de la zona norte del conurbano bonaerense. Afectó a dos familias y confirmó una tendencia preocupante que alcanzó ya a más de veinte barrios cerrados en lo que va del año y a tres sólo este mes. Esta vez fueron cuatro los ladrones que, aprovechando la oscuridad, amenazaron gente mientras dormía y se llevaron un botín compuesto por dinero, armas, joyas y otros objetos de valor.
Según fuentes policiales, los ladrones dieron el golpe alrededor de las 5 de la madrugada. Fue en el country La Martinica, a la altura del kilómetro 54,5 del ramal Pilar de la Panamericana, en la esquina de La Martineta y El Ñandú. La zona donde se encuentra el barrio es una de las más afectadas por los robos de este tipo y el lugar está a ubicado muy pocas cuadras del country El Carmel, aquel donde asesinaron a María Marta García Belsunce el 27 de octubre de 2002.
Siempre según los voceros policiales, los ladrones eran cuatro. Para entrar al country, desde una calle lateral cavaron un pozo con una pequeña pala de jardinería por debajo de un alambrado perimetral. Así evitaron que sonaran los sensores de las alarmas y eludieron a la guardia privada que el predio tiene durante las 24 horas.
Lo primero que hicieron los ladrones fue dirigirse al lote número 10 —el country tiene 228 lotes, de entre 700 y 900 metros cuadrados— para meterse en una casa. Era la de un empresario de 43 años —su identidad no se difunde para preservar su intimidad—, que dormía junto a su familia.
De acuerdo con la Policía, los ladrones amenazaron con armas al empresario —al menos dos estaban armados—, lo ataron y lo amordazaron. Lo mismo hicieron con sus familiares. Enseguida recorrieron la casa y encontraron 600 euros en efectivo, algunas joyas y objetos de valor.
No contentos con el botín, los asaltantes cruzaron la calle interna del country y fueron hasta una casa vecina. Allí dormían un comerciante y su familia, a los que les hicieron exactamente lo mismo: los amenazaron, les ataron las manos y les taparon la boca.
Los ladrones dieron vuelta la casa y así hallaron unos 6.000 dólares en efectivo, 6.000 pesos, un revólver Magnum calibre .357 y una pistola calibre 30. En minutos escaparon del lugar.
Mientras los asaltantes corrían, el comerciante se desató y buscó otra arma que tenía en la casa, para asomarse a la puerta y disparar contra la banda. Los balazos alertaron a un guardia, que se acercó y también tiró, aunque sin acertar. El robo, el número 25 contra un country en lo que va del año, terminó sin heridos.
Según fuentes policiales, los ladrones dieron el golpe alrededor de las 5 de la madrugada. Fue en el country La Martinica, a la altura del kilómetro 54,5 del ramal Pilar de la Panamericana, en la esquina de La Martineta y El Ñandú. La zona donde se encuentra el barrio es una de las más afectadas por los robos de este tipo y el lugar está a ubicado muy pocas cuadras del country El Carmel, aquel donde asesinaron a María Marta García Belsunce el 27 de octubre de 2002.
Siempre según los voceros policiales, los ladrones eran cuatro. Para entrar al country, desde una calle lateral cavaron un pozo con una pequeña pala de jardinería por debajo de un alambrado perimetral. Así evitaron que sonaran los sensores de las alarmas y eludieron a la guardia privada que el predio tiene durante las 24 horas.
Lo primero que hicieron los ladrones fue dirigirse al lote número 10 —el country tiene 228 lotes, de entre 700 y 900 metros cuadrados— para meterse en una casa. Era la de un empresario de 43 años —su identidad no se difunde para preservar su intimidad—, que dormía junto a su familia.
De acuerdo con la Policía, los ladrones amenazaron con armas al empresario —al menos dos estaban armados—, lo ataron y lo amordazaron. Lo mismo hicieron con sus familiares. Enseguida recorrieron la casa y encontraron 600 euros en efectivo, algunas joyas y objetos de valor.
No contentos con el botín, los asaltantes cruzaron la calle interna del country y fueron hasta una casa vecina. Allí dormían un comerciante y su familia, a los que les hicieron exactamente lo mismo: los amenazaron, les ataron las manos y les taparon la boca.
Los ladrones dieron vuelta la casa y así hallaron unos 6.000 dólares en efectivo, 6.000 pesos, un revólver Magnum calibre .357 y una pistola calibre 30. En minutos escaparon del lugar.
Mientras los asaltantes corrían, el comerciante se desató y buscó otra arma que tenía en la casa, para asomarse a la puerta y disparar contra la banda. Los balazos alertaron a un guardia, que se acercó y también tiró, aunque sin acertar. El robo, el número 25 contra un country en lo que va del año, terminó sin heridos.