30 de mayo de 2007

Clarín: Mueren 10 soldados de EE.UU. y secuestran a cinco británicos en Irak

Otra jornada negra en Irak culminó ayer con medio centenar de muertos, entre ellos 10 soldados estadounidenses, además de cinco británicos secuestrados.

Ya son 112 el número de estadounidenses muertos en mayo, el peor mes de 2007 y uno de los más negros para las tropas estadounidenses desde el comienzo del conflicto en 2003.

Fuentes militares norteamericanas indicaron que ocho de los soldados murieron a causa de las explosiones ocurridas cerca de sus vehículos, y dos al caer un helicóptero. Oficialmente no se aclaró si el aparato fue abatido por fuego enemigo o si sufrió una avería. Sin embargo, testigos afirman haber visto cómo era atacado desde tierra por rebeldes.

Por otra parte, al menos 40 personas murieron y un centenar sufrió lesiones en dos atentados con explosivos en Bagdad, donde fue destruida además una mezquita shiíta.

El primer ataque dejó unos 23 muertos y 68 heridos cuando un minibús cargado con explosivos fue detonado en un sector concurrido del centro de Bagdad, dijo la policía.

Más de una hora después, una camioneta estacionada junto a una mezquita shiíta en el distrito de Amil, en el oeste de Bagdad, estalló y demolió completamente la mezquita, matando a 17 personas e hiriendo a 55.

Los cinco británicos, a su vez, fueron secuestrados durante un incidente en el Ministerio de Hacienda, confirmó desde Londres un vocero oficial que pidió no ser identificado.

Un portavoz de la compañía de seguridad canadiense "Garda World" confirmó que las personas secuestradas eran empleados suyos, de nacionalidad británica, y un "cliente", sin precisar su nacionalidad.

La empresa estadounidense de dirección empresarial "BearingPoint", contratada por el gobierno estadounidense para relanzar la economía iraquí, anunció que el "cliente" era uno de sus empleados.

El mayor general Abdul-Karim Khalaf, vocero del Ministerio del Interior iraquí, indicó que el secuestro fue cometido por hombres que vestían uniformes de policías y que llegaron en una caravana de vehículos todoterreno pintados de blanco del tipo utilizado por la fuerza pública. Agregó que los secuestradores partieron luego hacia Ciudad Sadr, el reducto del Ejército de Mahdí, en el noreste de Bagdad.

Los secuestros en masa cometidos por hombres vestidos de uniforme se multiplicaron desde 2006. Las fuerzas de seguridad iraquíes están muy infiltradas por milicias, según numerosos observadores.